La nueva lonja de pescadores de Barcelona se abre tras más de tres décadas de espera
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La nueva lonja de pescadores de Barcelona se abre tras más de tres décadas de espera

Ahora se está derribando el antiguo edificio y, una vez urbanizada la zona, será accesible al público en octubre, después de la Copa América de vela

La nueva lonja de pescadores de Barcelona se empezará a construir a final de 2022

La nueva lonja de pescadores de Barcelona se abre tras más de tres décadas de espera

por Cristina Buesa

El patrón mayor de la Confraria de Pescadors de Barcelona, José Manuel Juárez, se paseaba ufano este viernes por las instalaciones. Hace solo una semana que se trasladaron a las nuevas instalaciones. A escasos metros, las máquinas derribaban a mordiscos el lugar que les ha acogido durante décadas. El Port Vell ha inaugurado oficialmente la lonja de pescadores, a pie de la visible Torre del Rellotge (1904), tras más de tres décadas de espera.

Ha sido el propio Juárez quien ha hecho memoria de las tribulaciones vividas hasta lograr abrir el magnífico edificio del Moll de Pescadors. «Son 33 años de proyectos grandes y pequeños, de posibles mudanzas donde no queríamos, como la Bocana, de cinco presidentes del puerto diferentes», ha ido recordando. El último de ellos, Lluís Salvadó, ha destacado que la nueva lonja se abrirá a la ciudadanía justo después de la Copa América de vela, a finales de octubre.

Restaurante en el recinto

«Estamos demoliendo las antiguas instalaciones, después haremos una urbanización provisional y tras la Copa será accesible», ha fijado en el calendario el presidente del Port de Barcelona. Otro de los hitos será la apertura de un restaurante en la parte superior de la nueva lonja, obra del despacho de arquitectos de Carlos Ferrater. Su hija Lucía ha asistido al acto. El restaurante estará vinculado al mundo de la pesca y también habrá un bar a pie de calle. En total, se trata de un edificio de 3.233 metros cuadrados de dos plantas muy diáfano. Tiene una rampa de acceso de 140 metros que permite separar la actividad de los pescadores de la del público.

Porque una de las virtudes del proyecto, con un coste de unos 9 millones de euros, es que la ciudadanía pueda ver la subasta de pescado en directo, cuando se abra a partir de otoño. Una terraza que recorre todo el perímetro del cubo facilita igualmente observar cómo atracan alguno de los 23 barcos de la cofradía barcelonesa, cómo descargan el producto y lo distribuyen en las cajas para su comercialización. Este viernes, dos enormes camiones esperaban estas operaciones para llevarse el pescado azul capturado poco después de las 10 de la mañana.

Una actividad sostenible

«Queremos que cualquier barcelonés pueda disfrutar de una subasta y que esto permita que sea una actividad sostenible y perdurable en el tiempo», explicaba el patrón Juárez a los asistentes al acto mostrando también las vistas del Port Vell. «Hemos tenido que cumplir con todo tipo de normativas: sanitarias, urbanísticas y de pesca. Muchas veces me he sentido solo en las negociaciones, porque lo hacía con gente con muchos estudios y yo dejé el colegio a los 11 años sin saber ni el abecedario», ha confesado.

El patrón de la cofradía ha insistido en que es «el único sector primario que hay en Barcelona», por lo que «hay que mimarlo», ha reclamado para a continuación pedir que la gente consuma «mucho pescado» y que los restaurantes lo compren a los profesionales que trabajan en la capital catalana, que ahora son un total de 156. «Si no transmitimos que se puede vivir de la pesca, se devaluará y no entrarán los jóvenes. Hay viabilidad, tenemos la herramienta con esta nueva lonja y los caladeros cada día están mejor», ha descrito Juárez.

Fomento de la economía azul

Junto a él sonreía el director de Port Vell, David Pino, que ha arrancado con una broma hacia esos profesionales: «Los pescadores sois complicados, no se os entiende del todo y queréis que todo lo pague el puerto». Pino, que ha encajado que ha sido un proyecto demasiado largo, ha asegurado que era «un día muy emocionante» porque se lograba «dar el primer paso para cambiar el Moll de Pescadors y ayudar que la gente entienda el mar, que es parte de nuestra vida».

El director general de Política Marítima i Pesca Sostenible de la Generalitat, Sergi Tudela, biólogo de formación, ha proclamado que, con la nueva lonja, «el puerto de pescadores de Barcelona entra en el siglo XXI» y ha advertido de que era necesaria la «dignificación y visibilización de esta actividad de economía azul». «Hay una brecha entre el mundo marítimo y el urbano y esto sirve para reducirlo», ha opinado.

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