La Generalitat y el CSIC monitorizarán el mar con radares de alta frecuencia
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La Generalitat y el CSIC monitorizarán el mar con radares de alta frecuencia

Servirán para conocer la situación de la pesca y proteger espacios, las corrientes marinas, la temperatura y la salinidad, y realizar predicciones futuras

Los científicos ven clave el océano para nutrir de forma sostenible a la población mundial

La Generalitat y el CSIC monitorizarán el mar con radares de alta frecuencia

por Glòria Ayuso

El Instituto Oceanográfico de Catalunya (ICATMAR) completará, a finales de este año, el despliegue de una red de siete radares de alta frecuencia a lo largo de la costa catalana. Este proyecto pionero tiene como objetivo monitorear el estado de los recursos pesqueros y las condiciones generales del mar, y poner la información al alcance de la comunidad marítima.

Los datos recogidos, y procesados por científicos del CSIC se muestran de forma abierta y sirven para conocer la situación de la pesca, la biodiversidad, las corrientes marinas, la temperatura y la salinidad, a la vez que permiten realizar predicciones futuras, tal y como ha dado a conocer en un acto en el que ha reunido a todos los actores interesados.

Inversión de 18,8 millones

Con una inversión de 18,8 millones de euros, ya se han instalado cinco radares marinos, y dos adicionales están actualmente en proceso. Este despliegue se complementa con boyas oceanográficas que permiten realizar predicciones a varios días de las corrientes marinas superficiales. «Catalunya tiene la red de monitoreo más densa de Europa», destaca el director general de Política Marítima i Pesca Sostenible, Sergi Tudela.

«No podemos gestionar la pesca si no sabemos cómo nos encontramos, afirma Tudela. Mediante continuos muestreos, se lleva a cabo una evaluación de cuál es la situación de las diferentes especies. A raíz de este análisis hemos instalado 20 vedados de pesca que suman 500 km, la extensión de Andorra, cuantifica el director general.

Consenso con los científicos

Se trata de zonas cerradas determinadas por consenso entre los científicos de ICATMAR y los pescadores. Este acercamiento ha roto la desconfianza de muchos años. Ahora, científicos y pescadores se llaman cuando existen dudas, valora el director general.

Catalunya contaba con competencias en oceanografía desde 1982, pero hasta la puesta en marcha de ICATMAR no se han ejercido. La creación este organismo, que según la Generalitat permite a Catalunya posicionarse al frente en la captura de datos del mar, se incluye en la Estrategia Marítima 2030, como un órgano de cooperación entre la Generalitat y el CSIC enfocado a la gobernanza.

Un salto adelante

«En un salto adelante en la gestión y conservación del entorno marino, se ha creado una herramienta con base científica para la gestión», incide Tudela. A través de su página web, abierta a la comunidad marítima y la ciudadanía, es posible obtener toda la información que genera sobre pesca, muestreos, evaluaciones, sectores pesqueros y pesca recreativa, visores sobre las corrientes, situación de los recursos pesqueros, densidad de los plásticos marinos y residuos.

Los datos tienen los más diversos usos: además de determinar las zonas para la pesca, la Policía Marítima puede rastrear embarcaciones y cargas abandonadas por mafias, los científicos pueden saber cómo está evolucionando todo el ecosistema con el cambio climático y la contaminación, pueden llevarse a cabo nuevas investigaciones, descubrimientos y generar nueva actividad económica para combatir los cambios en el ecosistema.

Financiación europea

La Conselleria de Acció Climàtica invertirá hasta 2029 10,6 millones de euros en el despliegue mediante subvención directa al Institut de Ciències del Mar (CSIC), cofinanciados en un 70% por el Fondo Europeo Marítimo, de Pesca y de Acuicultura (FEMPA). El Fondo Climático de la Generalitat destina otros 4,2 millones de euros a infraestructuras oceanográficas para ICATMAR.

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