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La ‘start-up’ que encabeza Ferrer se propone recuperar la biodiversidad en 20.000 espacios marinos de aquí a 2030

Barcelona proyecta un Parque de Tecnología Marítima de 20.000 m2 en la Nova Bocana

Si le damos la oportunidad, la naturaleza es extremadamente generosa

por Glòria Ayuso

Una visión esperanzadora frente a la lucha contra el cambio climático y el acelerado declive de la biodiversidad es la que lanza Ignasi Ferrer, apasionado del mar, consultor sobre economía azul e impulsor de una innovadora solución tecnológica para la regeneración de los ecosistemas marinos. Soy muy optimista porque, si le damos la oportunidad, la naturaleza es extremadamente generosa, afirma.

De pequeño quería ser como Jacques Cousteau, y posteriormente se hizo instructor de submarinismo y aficionado a la vela. Colaboró con el Centro de Recuperación de Animales Marinos (CRAM), pero su carrera profesional tras formarse en Esade pasó por ocupar puestos de alta dirección relacionados con la industria de la alimentación. La preocupación al observar en sus inmersiones la progresiva degradación del ecosistema marino le llevó a crear Ship2be, una fundación para fomentar la economía con impacto social y ambiental.

Colaboración con investigadores

En 2015 decidió definitivamente dejar el sector alimentario y enfocarse en el desarrollo de soluciones escalables para la regeneración marina a través de Seastainable Ventures, que facilita colaboraciones entre investigadores, ‘start-ups’ y empresas. En 2021, decidió saltar a la arena y liderar directamente uno de estos proyectos, Ocean Ecostructures.

«Nueva promoción en el puerto. Hoteles para caballitos de mar», reza el vistoso anuncio que la ‘start-up’ ha lanzado estos días en los medios. No se trata de elevar bloques de viviendas que alteran el paisaje, sino más bien al contrario: de reconstruir la biodiversidad marina dañada en el litoral.

Instalación de arrecifes

La empresa, que está experimentando un rápido crecimiento, ofrece a los puertos comerciales y deportivos una solución basada en la instalación de arrecifes recubiertos de carbonato cálcico. Imitando a la naturaleza, estas estructuras aceleran la regeneración de la biodiversidad, hasta aumentar por seis las especies que se implantan en el entorno, según cifra la compañía.

La regeneración marina sucede muy rápidamente. La restauración del ecosistema no solo implica el secuestro de carbono y con ello la mitigación del cambio climático, sino también la recuperación de la pesca y de las actividades turísticas, señala Ferrer. La empresa diseña y desarrolla la tecnología, instala sus estructuras y monitorea el impacto y los resultados.

Cuantificar y evitar el lavado verde

Centrada en ofrecer su tecnología regenerativa a los puertos, espacios donde el ecosistema sufre especialmente la contaminación de las actividades que se llevan a cabo, ya ha implantado sus soluciones en los puertos de Barcelona, Tarragona, otros seis de la costa catalana, Alicante, Baleares y Marbella. No obstante, se dirige a cualquier actividad cuya estructura sumergida pueda provocar un impacto, como son los parques eólicos marinos, infraestructuras petrolíferas y gasistas en el mar.

Uno de los valores diferenciales de la iniciativa es «la incorporación de tecnología que permite la monitorización y el reporte de los resultados», destaca Ferrer. Los datos, que se envían periódicamente a los clientes, indican desde cuánto se ha regenerado el ecosistema, la cantidad de CO secuestrado y el oxígeno generado, lo que permite demostrar y cuantificar la mejora ambiental y evitar prácticas de lavado verde.

Drones submarinos

Para la empresa, estos datos, que capta mediante drones submarinos, son especialmente valiosos en un nuevo marco regulatorio que tendrá muy en cuenta el impacto de las actividades económicas en el entorno y en el que se premiará la regeneración de los ecosistemas mediante la aplicación de soluciones basadas en la naturaleza y la demostración cuantificada del nivel de captura de carbono. Ayudamos a que proyectos ya implantados se conviertan en aliados de la naturaleza y no destructores, incide Ferrer.

La recuperación del ecosistema mediante tecnología regenerativa y robótica ha hecho que Ocean Ecostructures sea finalista este año en 4YFN. La misión de esta ‘start-up’, que cerró 2023 logrando una ampliación de capital de 1,6 millones, es «recuperar 20.000 espacios grises de aquí a 2030», una meta que para Ferrer no se trata tanto de una cifra en un plan estratégico sino de una aspiración medioambiental.

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Catalunya quiere abrir a la náutica la electrificación de la automoción

Collboni afirma que el plan de la ciudad para liderar el sector se está implementando «más rápido de lo previsto»

Barcelona proyecta un Parque de Tecnología Marítima de 20.000 m2 en la Nova Bocana

Barcelona confía a la economía azul la generación de 10.000 nuevos puestos de trabajo

por Glòria Ayuso

La apuesta de Barcelona por la economía azul está dando resultados más rápido de lo previsto, según el alcalde de Barcelona, Jaume Collboni, que ha indicado que este sector que da empleo en la actualidad a 16.200 personas en la ciudad puede alcanzar los 25.000 en los próximos diez años.

El plan para hacer Barcelona líder en economía azul en los próximos 20 o 25 años se está implementando a mayor velocidad gracias en parte a la celebración de la Copa América de vela en la capital catalana, ha revelado en el Forbes Summit Barcelona, dedicado a la economía azul. Una gran cita internacional que Collboni se ha mostrado confiado en que pueda seguir en Barcelona, y que tanto el consistorio como la Generalitat han apostado por vincular, por una parte, al desarrollo de la tecnología y la innovación dirigidas en buena medida a garantizar la sostenibilidad y la descarbonización del medio marino, y por otra, al aumento de la afición popular por la práctica de los deportes náuticos, siguiendo el modelo de las poblaciones costeras francesas y rompiendo el estigma de que se trata de un deporte para la élite.

Vivir del mar

Si bien la actividad vinculada al mar ha existido desde siempre con actividades tradicionales como la pesca y el transporte marítimo, ahora la economía azul y la necesidad de regeneración del Mediterráneo abre la puerta a vivir del mar protegiendo el mar, ha destacado el alcalde, que ha valorado la actuación conjunta que está llevando a cabo con el Port de Barcelona.

Al establecimiento del World Ocean Council en Barcelona, que se decidió «al ver como la ciudad apostaba por el sector», se ha sumado la celebración en abril de la Conferencia del Decenio de los Océanos. Asimismo, la feria Sea Food se celebra en Barcelona tras 30 años en Bruselas. Se están produciendo noticias más rápido de lo esperado, lo que nos indica que acertamos, abunda Collboni.

Fomento de la vela

El plan estratégico de Barcelona pretende generar conocimiento sobre la importancia del mar y acercarlo a toda la ciudadanía. Incluye aquí la reforma del Port Olímpic para inaugurarlo en julio como nuevo polo de la economía azul abierto a la población para promover los deportes náuticos poniendo el foco en la sostenibilidad y en el que se llevarán a cabo actividades de educación medioambiental marina; así como el fomento de la práctica de la vela entre los alumnos de primaria.

La segunda pata pasa por atraer la innovación y generar nueva actividad económica alrededor de la valorización de los recursos marinos y la descarbonización. Ello incluye celebrar grandes acontecimientos internacionales que a la vez ofrecen proyección a la ciudad como referente del sector; así como la creación del futuro Parque de Tecnología Marítima en la Nova Bocana, como avanzó El Periódico, para facilitar la transferencia de conocimiento entre investigadores y empresas. También está en marcha la creación de un nuevo polo de startups’ relacionadas con la economía azul, en el Moll de Sant Bertran.

Estamos generando un círculo vicioso, Barcelona puede ser un polo de innovación para descarbonizar la industria vinculada al mar. En ocho a diez años vamos a ver un salto cuantitativo y cualitativo que aún no somos capaces de apreciar, ha afirmado el responsable de Relaciones Internacionales del Ayuntamiento, Pau Solanilla.

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El Perte Naval movilizará 158 millones para innovar y descarbonizar la industria marítima

MB92 lidera un consorcio de 12 empresas para hacer sostenible la industria naval recreativa

por Glòria Ayuso

Un consorcio de 12 empresas liderado por la barcelonesa MB92 llevará a cabo un total de 14 proyectos destinados a la adaptación tecnológica de toda la cadena de valor del sector naval para su transición hacia una actividad sostenible. La compañía, antes conocida como Marina Barcelona 92, se dedica al mantenimiento, reforma y reacondicionamiento de superyates -embarcaciones de más de 30 metros de eslora- en sus instalaciones del Moll Nou en la capital catalana y también en Marsella.

Los nuevos proyectos, que suman una inversión de 13,12 millones de euros, buscan introducir la propulsión eléctrica y mediante hidrógeno en este tipo de embarcaciones; integrar la inteligencia artificial y la gestión de datos en la operativa del astillero; minimizar la generación de residuos e implementar fuentes de energía renovable. Más de la mitad de la inversión, 7,75 millones, se financiará a través del Perte Naval.

Recarga mar adentro

Lograr reducir la huella de carbono abarca todo el proceso dentro del astillero, desde el atraque de la embarcación, la ejecución de los trabajos de reparación y acondicionamiento, hasta la salida, indica MB92. Para ello contará con el apoyo de las empresas Nunsys, Multiverse Computing, Incom Group, Glooers Technologies, Avanzare, Magonis Boats, Solé Diesel, Renobat Ecoenergía, Solarbox, Ves y 3P Performance Plastic Products.

Uno de los proyectos se centra en la creación de un generador de hidrógeno de pequeñas dimensiones, que lleva a cabo con las empresas Magonis Boats y Solé. La primera es un fabricante de barcos eléctricos con sede en Barcelona que desde hace dos años investiga cómo integrar en sus embarcaciones la tecnología de las pilas de combustible de hidrógeno, con el apoyo de Eurecat y el Institut de Recerca de l’Energia de Catalunya (IREC).

Embarcaciones reciclables

La firma también está desarrollando dentro del proyecto Econaval puntos de carga flotantes para embarcaciones eléctricas en zonas de difícil acceso. Por su parte, Solé es una empresa dedicada a la fabricación de motores para barcos -tradicionalmente propulsados por diésel- que en estos momentos apuesta además por la introducción de nuevos grupos electrógenos de reducidas dimensiones y más silenciosos.

Uno de los retos en la construcción naval es la sustitución de la fibra de vidrio por nuevos materiales de bajo peso y 100% reciclables. Este es otro de los proyectos de Econaval, en el que trabajan, además de MB92, las empresas Ingeniería de Compuestos (INCOM), Avanzare Innovación Tecnológica, Magonis Boats y Glooers Technologies. Esta última ya ha participado en el primer prototipo de pequeño barco totalmente reciclable, el Klima.

Asimismo, MB92 llevará a cabo a su vez un proyecto para el reconocimiento por imagen de anomalías en infraestructuras marinas de una forma ágil, automatizada y sin dependencias espaciales, como remarca la empresa. También investigará diferentes tecnologías para habilitar herramientas digitales inteligentes en la fabricación naval junto con Nunsys y Multiverse Computing.

Otras iniciativas de Econaval investigan sobre el desarrollo de nuevas baterías, sistemas de asistencia técnica en remoto, drones autónomos para suministrar buques en tránsito y la fabricación de componentes poliméricos para estructuras de molinos eólicos flotantes.

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El Ayuntamiento prevé cerrar este año la inversión del nuevo proyecto, previsto en un solar anexo al del Hermitage, en el que también participarán la UPC, la Generalitat, el Port de Barcelona y el Estado

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Barcelona proyecta un Parque de Tecnología Marítima de 20.000 m2 en la Nova Bocana

por Glòria Ayuso Cristina Buesa

Los terrenos anexos donde debía construirse el naufragado proyecto del museo Hermitage de Barcelona, en la Nova Bocana, ya tienen nuevo ocupante: el espacio se dedicará al futuro Parque de Tecnología Marítima de Barcelona (PTMB). El Ayuntamiento de Barcelona prevé cerrar este año la inversión necesaria para hacer realidad este nuevo complejo, un edificio singular que quiere ser a la vez una apuesta pública en lo que considera un proyecto estratégico para convertir la ciudad en referente mundial de la economía azul.

Además del Ayuntamiento, en el proyecto participarán la Generalitat, la Universidad Politécnica de Catalunya, el Port de Barcelona, la Fundación Barcelona Capital Nàutica y el Estado. El consistorio está trabajando en la formalización de los convenios de colaboración que concretarán la aportación de recursos, los compromisos de financiación y de gestión. El proyecto prevé contar con fondos europeos.

20.000 m en la nueva bocana

El Parque de Tecnología Marítima se configura como un nodo formativo y tecnológico de 20.000 m vinculado a la investigación y el empleo relacionados con el mar. Se trata de un campus que prevé acoger a los distintos agentes relacionados con la formación superior, la capacitación profesional y la investigación, el desarrollo de tecnologías e innovación, la transferencia tecnológica, el fomento del emprendimiento y la ocupación en el ámbito de la economía azul. El objetivo es que de la interacción entre todos ellos surjan «proyectos colaborativos».

Unos 12.000 m los ocupará un nuevo equipamiento municipal, que acogerá parte de la actividad de la Facultat de Nàutica de la UPC, concretamente los másteres, los laboratorios y su simulador. También albergará espacios para la incubación y el fomento del emprendimiento, la innovación y la ocupación en ámbitos relacionados con el mar. Se trata así de ofrecer un espacio físico a las iniciativas que ya gestiona Barcelona Activa alrededor de la economía azul, como el programa B-Blue y la capacitación para fomentar la ocupación hacia nuevas profesiones relacionadas con el mar. Esta zona se encuentra además muy cercana al proyecto previsto por el Port de Barcelona, el Blue Tech Port, que prevé construir un centro de innovación en el muelle de Sant Bertrand.

Espacios colaborativos

Reunir en un mismo lugar a los distintos tractores de la economía azul en la ciudad debe servir para que exista de forma efectiva una necesaria transferencia del conocimiento del mundo científico y la innovación hacia el mundo empresarial. Es por ello que el complejo se proyecta con una distribución de espacios pensando en los usos de forma colaborativa entre las entidades que operarán en las instalaciones. Según la propuesta, se trata de «instalaciones tecnológicas y formativas singulares y únicas en el Mediterráneo y muy poco comunes en Europa» con el fin de responder a «una fuerte demanda internacional de servicio para contribuir a la aportación de soluciones a los retos del cambio global».

La propuesta del proyecto indica que el PTMB es la apuesta que responde al «llamamiento de la comunidad científica que urge tomar acciones innovadoras y basadas en la ciencia encaminadas a mitigar la emergencia oceánica», completamente relacionada con la crisis climática.

Ciudad referente

El Ayuntamiento quiere posicionar la ciudad al frente de esta acción debido a que reúne tres aspectos clave: su ecosistema tecnológico, la innovación científica y el emprendimiento. Barcelona es además sede del World Ocean Council y albergará en abril la Conferencia del Decenio de los Océanos. Los esfuerzos realizados por acoger la Copa América de vela, que se celebrará en la ciudad entre agosto y octubre, surgen también de la voluntad de acercar a la ciudadanía el interés por el mar, la innovación y la sostenibilidad, según remarcan las administraciones implicadas, que trabajan de forma coordinada a través de la Fundació Barcelona Capital Nàutica.

Terrenos en obras

Estos espacios en la nova Bocana están actualmente en obras porque se están adecuando para que acojan servicios vinculados a la celebración de la Copa América de vela. Están situados frente a los tinglados del Moll de Llevant, cuyos trabajos de rehabilitación están muy avanzados, junto al Hotel Vela y la Fundació Barcelona Capital Nàutica. Las máquinas trabajan desde hace un par de semanas para adecuar el suelo y proveer el espacio de servicios. También está prevista la construcción de una escalera para conectar mejor la plaza de la Rosa dels Vents, frente al Vela, donde estará la Fan Zone de la competición náutica y los restaurantes de la Marina Vela.

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por Glòria Ayuso

Los aerogeneradores marinos doblan las dimensiones de los terrestres y superan los 200 metros de altura. Solo la base flotante sobrepasa los 100 metros. Son como dos tercios la Torre Eiffel, explican fuentes del Port de Tarragona, que este miércoles han anunciado que se están preparando para estar bien posicionados y albergar a esta industria para proveer los parques eólicos del Mediterráneo occidental.

Las empresas instaladoras de parques eólicos marinos interesadas en participar en proyectos previstos en el Mediterráneo occidental (España, Italia y Francia tienen diversos en curso) deben explicar en las licitaciones públicas los detalles sobre cómo y dónde prevén operar.

Espacio idóneo

La magnitud de estas máquinas hace que no sea tan fácil para los operadores encontrar los espacios idóneos para trabajar. Los aerogeneradores deben montarse en el muelle y ser remolcados hasta el punto en el que se instalan, que debe ser lo más próximo posible. Además de suficiente espacio en el puerto para el montaje, hay que contar con empresas metalúrgicas y de soldadura especializadas en el territorio y con experiencia en el ensamblaje de grandes estructuras. En el caso de Tarragona se cuenta con la metalúrgica Schwartz Hautmont. El calado o profundidad en el puerto también debe alcanzar los 18 metros.

Todo ello hace que se considere un puerto idóneo, motivo por el que la autoridad portuaria ha anunciado que prepara una prueba piloto con empresas interesadas, de modo que los primeros prototipos de aerogeneradores podrían verse en Tarragona a lo largo de 2025.

Obras necesarias

Al mismo tiempo, la infraestructura portuaria avanza en el proyecto de construcción del nuevo contradique de Ponent, de forma que uno de los muelles pueda acoger la actividad de ensamblaje de plataformas y aerogeneradores marinos a escala industrial. Con esta idea, el Port de Tarragona ha presentado una solicitud de ayudas europeas para realizar las obras, basándose en que la actividad que pueda acoger está relacionada con las energías renovables.

Despliegue del sector

La industria de aerogeneradores flotantes se encuentra en un momento de despliegue, con la instalación de los primeros parques eólicos comerciales y la realización de pruebas precomerciales para nuevos diseños de turbinas. La elección de aerogeneradores de mayor tamaño en el mar responde a que las grandes turbinas pueden generar más electricidad, al aprovechamiento de los vientos más fuertes y consistentes disponibles en el mar y, por consiguiente, a una mayor eficiencia y reducción de costes operativos y de mantenimiento por MW. En estos momentos, la capacidad de generación oscila entre los 6 y los 12 MW, si bien la industria está avanzando en el desarrollo de nuevos aerogeneradores entre los 15 y los 20 MW.

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por Glòria Ayuso

Esea, una ‘startup’ originaria de Menorca con sede en Barcelona, ha desarrollado motores eléctricos fuerabordas para sustituir a los tradicionales alimentados con diésel, combustible que, además de generar emisiones, contamina las aguas. Esta es una de las 107 empresas que se beneficiarán de los fondos del Proyecto Estratégico para la Recuperación y Transformación Económica (Perte) Naval.

Esea está patentando sus sistemas de propulsión sostenibles en cuatro nuevos mercados. Las ayudas públicas cubren en su caso el 60% de la inversión prevista. Apoyándose en la concesión del Perte, ha abierto una ronda de financiación con la que busca completar los fondos necesarios para llevar a cabo sus planes.

Inversión pública y privada

Es así como el Perte Naval movilizará finalmente cerca de 158 millones entre inversión pública y privada para la ejecución de 65 proyectos dedicados a modernizar los astilleros, promover la descarbonización de la industria marítima e impulsar las renovables marinas. Según el Ministerio de Industria, estas iniciativas «contribuirán a la creación de 3.100 puestos de trabajo de calidad».

El Perte, que adjudica ayudas por un valor conjunto de 80,7 millones, incluye en su aprobación definitiva cuatro propuestas, dos más a las falladas de forma provisional el pasado mes de septiembre.

Esea se integra en el proyecto que lidera Reparaciones Navales Canarias (Zamakona Yards), Sail2 Future, que se ha adjudicado 6,9 millones de euros en ayudas para desarrollar, además, soluciones en energías renovables marinas que suministren al nuevo modelo de transporte marítimo más sostenible.

Marina Barcelona entra

El proyecto tractor que ha recibido mayor dotación es el de Navantia-Pymar, que bajo el nombre de Inncodis se ha adjudicado 57,8 millones de euros. Esta iniciativa prevé invertir un total de 120 millones en el impulso también de energías renovables marinas y en buques de bajas emisiones, en la digitalización y en implantar procesos sostenibles en las actividades de esta industria y en un plan de formación y reciclaje profesional.

Por su parte, Marina Barcelona ha logrado 8,4 millones de euros para el proyecto Econaval, que aplicará nuevas soluciones sostenibles en la construcción de embarcaciones y en el abastecimiento energético de sus instalaciones y de los barcos.

Finalmente, Soermar recibirá 7,5 millones para llevar a cabo su proyecto Tecnaval, que pone el foco en la digitalización y la aplicación de la tecnología para una mayor diversificación y sostenibilidad del tejido industrial naval.

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Los peregrinos pueden escoger diversas modalidades en su recorrido por el Camino de Santiago. Una de ellas, desde hace algunos años, discurre también por mar en velero. El conocido como Camino a Vela partirá en su novena edición, el 6 de junio, del puerto francés de La Rochelle para iniciar una travesía de tres semanas que servirá, además, para dar visibilidad a las profesiones relacionadas con el mar.

La flotilla de veleros peregrinos recalará en Hondarribia, Bermeo y Santurtzi, en Euskadi; Laredo y Santander, en Cantabria; Gijón y Avilés, en Asturias; y Ribadeo, Cedeira, A Coruña, Muxía, Muros, Ribeira y Vilagarcía de Arousa, el puerto final de la navegación a vela, en Galicia.

Precisamente, en el año 44 después de Cristo, la Ría de Arousa fue surcada por el barco que transportaba el cuerpo de Santiago Apóstol. A partir de este punto, y acabada la navegación por mar, los peregrinos seguirán la Traslatio, una etapa dentro del camino portugués a Santiago, siguiendo la ruta original e histórica que remonta el río Ulla hasta Padrón (entonces Iria Flavia), para terminar la última etapa del Camino a pie desde esta población hasta la Plaza del Obradoiro en Santiago.

Profesiones azules

La travesía se propone transmitir la pasión por la navegación a vela, educar sobre los valores del mar, y dar impulso a la economía azul, mediante la promoción de las profesiones azules. Durante la travesía, las distintas tripulaciones llevarán a cabo actividades en los puertos para dar visibilidad a todas las oportunidades para el empleo y el desarrollo de carreras profesionales en sectores como la náutica, el sector naval y la pesca.

Marineros, pilotos y capitanes; pescadores, rederas y neskatillas; armadores, biólogas marinas, ingenieros navales, oceanógrafas, técnicos de acuicultura, mecánicos, carpinteros de ribera, guardacostas y pilotos de salvamento marítimo, son solo algunos ejemplos de profesionales azules que formarán parte de las distintas tripulaciones y que participarán en esta iniciativa.

Promoción de la economía azul

El Instituto Marítimo Español (IME) y la Asociación Nacional de Empresas Náuticas (ANEN) impulsan la novena edición del Camino de Santiago a Vela, una iniciativa que cuenta con la financiación de fondos Next Generation a través de la colaboración con la Mancomunidad O Salnés (Galicia).

Además de promover la economía azul e incidir en la importancia de la sostenibilidad del océano, esta modalidad del Camino busca promocionar la cultura y gastronomía de todas aquellas localidades de la costa norte de España que se han adherido a esta propuesta.

Depender de la naturaleza

En la edición de 2023, un centenar de peregrinos realizaron la travesía a vela. Dependes de la naturaleza, piensas que llegarás a puerto a una hora y quizás es otra muy diferente; vives los elementos como la lluvia, el viento, el sol; el mar hace que vivamos el tiempo real, es plena desconexión, son algunas de las opiniones que lanzan los participantes en un vídeo sobre la última edición del Camino a Vela.

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El Port de Tarragona tendrá también su vivero de empresas en torno a la economía azul. Será el Blue Innovation Hub, que a partir de junio albergará startups en el propio edificio institucional del puerto, frente al mar, uno de los atractivos con el que se propone atraer nuevos proyectos de toda Europa.

La Autoritat Portuària de Tarragona está muy interesada en la creación de nuevas iniciativas relacionadas con la economía azul que puedan aplicarse en el mismo puerto para crear valor añadido a través de la innovación y la sostenibilidad, ha explicado su presidente, Saül Garreta. No obstante, y pese a detectar numerosas oportunidades, la ATP no cuenta con suficiente músculo para impulsarlas.

Es por ello que ha derivado esta función en StartSud Studio, una aceleradora nacida hace tres años para impulsar startups en el Camp de Tarragona. La iniciativa involucra también a la Agrupación para la Promoción del Port de Tarragona (APPORTT), que ha ampliado sus áreas de actuación para trabajar codo con codo con las empresas en diversos ámbitos en la transición hacia una actividad sostenible, como ha recordado su gerente, Marc Roca.

Atracción de proyectos

Con esta misión, StartSud ha creado ahora una división centrada en la economía azul para impulsar en el nuevo Blue Innovation Hub propuestas principalmente vinculadas a la economía portuaria. Se invita además a participar a iniciativas de economía azul relacionadas con todos los ámbitos del mar, como la pesca, el turismo, el cultivo de algas, etc.

En breve saldrá la convocatoria para captar estas nuevas ideas. Para ello cuenta con el apoyo de Barcelona Activa y Acció, que ya trabajan en la atracción de proyectos alrededor de la economía azul. Las primeras seis iniciativas seleccionadas empezarán a trabajar en junio en la sede del puerto y, de ser validadas seis meses después, StartSud Studio se encargará de encontrar inversores para poder aplicarlas, primero en el Port de Tarragona, para después escalarlas.

Menor inversión y riesgo

La aceleradora también recurrirá a las mismas empresas de la comunidad portuaria para que exploren sus nuevas ideas a través de StartSud, lo que les permitirá emplear, según su socio Marc Arza, menos tiempo, inversión y riesgo. Lo que a una empresa grande le costaría un año y medio y 1,5 millones de euros, a través de la aceleradora obtiene un piloto en seis meses y con 300.000 euros, ha ejemplificado Arza.

El valor de los datos

Por el momento, el Blue Innovation Hub ya cuenta con dos proyectos en marcha: el Blue Port Leaders, un directorio online sobre empresas del sector de la economía azul; y Detectix, una startup que utiliza los sistemas de vigilancia habituales del puerto para obtener datos que pueden mejorar la gestión de las instalaciones. Asimismo, está en vías de incorporar una tercera iniciativa sobre la utilización de la realidad virtual en la formación y la prevención de riesgos laborales en el entorno portuario.

Esta iniciativa cuenta con el apoyo y la financiación de Ports 4.0, una iniciativa de Puertos del Estado dedicada a la innovación y modernización de las infraestructuras portuarias.

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por Glòria Ayuso

El sector de náutica recreativa confía en que la normativa que rige su funcionamiento, ahora integrada de forma genérica en la Ley de Navegación y el Reglamento de Ordenación Marítima, especifique su actividad e introduzca distinciones que faciliten sus operaciones este 2024. Con el objetivo de actualizar las normas que rigen el transporte marítimo español a la regulación internacional y europea y adaptarlas a las nuevas necesidades del transporte marítimo, el Consejo de Ministro aprobó en marzo del año pasado el anteproyecto de Ley de Modificación del Texto Refundido de la Ley de Puertos del Estado y de la Marina Mercante, así como la Ley de Navegación Marítima.

La ley sigue ahora su curso parlamentario, a la espera de que en julio entre en vigor el nuevo reglamento de ordenación, como indica el director general de la Asociación Nacional de Empresas Náuticas (ANEN), Jordi Carrasco, en una carta que ha remitido este mes de enero a todos sus asociados.

Registro especial

La ley prevé la creación del nuevo Registro Especial de Buques y Embarcaciones de explotación comercial y para empresas navieras de recreo, situando las oficinas de gestión en las Capitanías Marítimas de Ceuta y Melilla, con la finalidad de favorecer el pabellón español de este importante sector, según comunicó el Gobierno tras su aprobación. El registro también incluirá a las motos náuticas. Con ello se quiere lograr poner fin a la disparidad de formas de inscripción existentes en la actualidad, y lograr además un despacho simplificado, que permita entre otras cosas agilizar los trámites administrativos para el arrendamiento náutico.

Por otra parte, desaparece el régimen obsoleto de importación y exportación de buques y, en su lugar, se crea el ámbito propio de la navegación de recreo. Como consecuencia, los buques o embarcaciones de recreo abanderados en otros estados pero de propietarios que residan en España estarán sujetos a las normas nacionales de seguridad y de protección del medio marino.

Abandono de embarcaciones

Asimismo, el Gobierno también se propone añadir un nuevo capítulo sobre certificación pública de los expedientes en materia de abandono de embarcaciones de recreo, que pretende solventar el grave problema económico y medioambiental para los puertos y otras instalaciones náutico-deportivas que supone el elevado número de impagados y abandono de embarcaciones.

ANEN reclama además la elaboración de un Reglamento General de la Navegación Deportiva y de Recreo para una simplificación de la normativa, actualmente dispersa en diversos reales decretos y otras normas administrativas.

Vivir con intensidad

La asociación considera que 2024 será un buen año, debido a que la industria del ocio seguirá creciendo y la náutica de recreo tiene un papel protagonista porque permite disfrutar del entorno y vivir con intensidad el tiempo libre.

La formación de profesionales especializados, el impulso a la obtención de titulaciones náuticas y el fomento del deporte y turismo náutico son aspectos que impulsa ANEN, que contempla la necesidad de una descarbonización de la industria náutica que debe ser progresivo, apoyada en la evolución tecnológica para alcanzarla de forma efectiva para todo tipo de embarcaciones e instalaciones. Este aspecto será uno de los temas que centrarán el próximo Congreso Náutico, que se celebrará el 7 y 8 de marzo en Bilbao.

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El impulso de la economía azul, considerada estratégica en Barcelona y una oportunidad para muchas poblaciones costeras, está generando una demanda de nuevos perfiles profesionales que no siempre son fáciles de encontrar. La emergencia de este sector que busca una relación más sostenible con el mar requiere de nuevas aptitudes y habilidades que las empresas deben incorporar.

El Ayuntamiento de Barcelona, a través de Barcelona Activa, ha diseñado formaciones específicas para cubrir estas necesidades, dirigidas tanto a personas en paro en busca de nuevas oportunidades como para las que desean especializarse.

Instituciones públicas y privadas

Marinero de puerto, mantenimiento de instalaciones marinas, manejo de embarcaciones de salvamento, gestión del comercio internacional en el ámbito portuario u otras más específicas relacionadas con las energías renovables marinas son algunas de las formaciones en marcha. Los conocimientos se imparten en grupos habitualmente de 15 alumnos y mediante la participación de expertos en estos sectores, procedentes de instituciones públicas y privadas como el Institut de la Nàutica, el Port Olímpic, Escola Port FP del Mar, la Federació Catalana de Vela y Raley Estudios Costeros, entre otros.

Estos cursos se iniciaron en 2022 y, desde entonces, algunos se han repetido hasta tres veces debido a la gran demanda. No obstante, las plazas ofertadas, por el momento un total de 135, se ajustan a las necesidades reales de las empresas, como indica la directora de formación de Barcelona Activa y del Pla Estratègic d’Ocupació, Lorena Ventura, ya que el objetivo es responder de una forma efectiva al mercado de trabajo.

El tirón de la Copa América

Así lo constata la concejal de Promoció Econòmica i Treball del Ayuntamiento de Barcelona, y presidenta de Barcelona Activa, Raquel Gil, para quien los diferentes cursos de economía azul están permitiendo que muchas personas obtengan trabajos relacionados con los ecosistemas marinos y actividad económica relacionada con el mar, que las empresas demandan cada vez más. El próximo año, la llegada de la Copa América de Vela será un buen ejemplo, ya que generará nuevos puestos de trabajo de calidad, añade Gil.

Para definir el nuevo programa de formaciones de 2024, Barcelona Activa está trabajando además con el Port de Barcelona y el sector privado en la localización del tipo de perfiles que más demandan las empresas. Precisamente, el puerto cuenta con una Mesa de Formación y Ocupación que integra a Barcelona Activa. En este espacio, escuchamos para después planificar y elaborar las acciones formativas, explica la directora de formación.

Perfiles muy diversos

Trabajar con el sector ha permitido advertir desde un inicio que la economía azul engloba actividades muy diversas, cada una con distintas necesidades formativas. Se distinguen así los subsectores de ocio y deporte; transporte de mercancías y personas; pesca y acuicultura; e investigación y recursos marinos.

A ellos se suman además los servicios de puerto, que integran actividades tan diversas como el mantenimiento y reparación de embarcaciones, la gestión de tráfico portuario y del comercio internacional, entre otras muchas. Según su complejidad, las formaciones pueden ir desde las 16 horas hasta las 345 horas.

Aun así, en todos ellos existe una necesidad común: dominar los idiomas en este sector es esencial, y hemos detectado que suele ser una carencia, explica Ventura. Es por ello que todas las formaciones incorporarán el inglés, con especial atención al vocabulario específico en cada una de las materias.

‘Maritimizar’ los oficios

El análisis sobre los perfiles profesionales que requiere la economía azul ha desvelado a la vez que también se requiere ‘maritimizar’ los oficios tradicionales. Se demandan pintores, carpinteros, lampistas, electricistas pero con conocimientos adicionales sobre cómo trabajar los materiales aptos para el mar o sobre las circunstancias que rodean al entorno marítimo.

Un carpintero marítimo puede trabajar en una carpintería tradicional, pero uno tradicional no puede desempeñarse igual en el mundo marítimo, y con su conversión puede cobrar mucho más, explican desde Barcelona Activa. De la misma forma, la economía azul y el sector marítimo también está demandando personal técnico e ingenieros para atender al gran desarrollo tecnológico que está experimentando este sector.

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