Primer bautizo ‘oficial’ de un barco de la Copa América de vela: Luna Rossa Prada Pirelli tira al agua su AC75
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Primer bautizo ‘oficial’ de un barco de la Copa América de vela: Luna Rossa Prada Pirelli tira al agua su AC75

El velero de los italianos, con un llamativo casco plateado, sale de su base entre decenas de aficionados del equipo

Emirates Team New Zealand desvela el AC75 con el que defenderá el título de la Copa América de vela en Barcelona



<div>Primer bautizo ‘oficial’ de un barco de la Copa América de vela: Luna Rossa Prada Pirelli tira al agua su AC75</div>
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<p style=por Cristina Buesa

La primera botadura de un barco de los que competirán en la Copa América de vela de Barcelona este verano se ha hecho este sábado en Cagliari (Cerdeña). Luna Rossa Prada Pirelli ha bautizado su AC75 en presencia del equipo italiano, numerosos aficionados y autoridades, convirtiéndose así en la escuadra que ‘oficialmente’ estrena el ceremonial de presentaciones que se repetirán en las próximas semanas, la mayoría en la capital catalana.

Hace escasamente una semana, los suizos de Alinghi Red Bull Racing mostraron (parcialmente) su bólido de la Fórmula 1 del mar. Pero no era la botadura, que se celebrará el próximo martes en el Port Vell. Tampoco lo fue el ‘descubrimiento’ del AC75 del equipo defensor del título, Emirates Team New Zealand, que el pasado viernes lo sacó de su base para enseñarlo y hasta lo puso a navegar en aguas de Auckland, en Nueva Zelanda.

Los otros tres, ya en Barcelona

A efectos de la competición, la primera botadura ha sido este sábado la de Luna Rossa Prada Pirelli que, junto a kiwis y helvéticos, habían sido el trío de equipos que habían revelado que en abril tirarían el barco al agua oficialmente. Los otros tres (American Magic, Ineos Britannia y Orient Express Racing Team) ya los tienen en sus bases en Barcelona, bien escondidos, y barajan distintos calendarios que se alargan hasta mayo o junio.

Pero la escuadra de Patrizio Bertelli, uno de los equipos que aspira a plantar cara para llegar a la final con los neozelandeses, se ha colgado la medalla de celebrar la primera botadura, en una competición histórica en la que cualquier gesto importa, en la que todo es un reto. Los italianos, que nunca han ganado la Copa América de vela y que en esta 37 edición estuvieron a punto de acoger la segunda regata preliminar -que finalmente se hizo en Jeddah (Arabia Saudí)- tienen ganas de triunfo.

Bertelli se ha situado junto a la presidenta de Prada, Miuccia, que, como manda la tradición, ha bautizado la proa del flamante casco plateado con un Maximum Blanc de Blancs de Cantine Ferrari. También les acompañaban el vicepresidente ejecutivo de Pirelli, copatrocinador principal del equipo, Marco Tronchetti Provera; el capitán y director del equipo de Luna Rossa Prada Pirelli, Max Sirena, y el presidente del Circolo della Vela Sicilia, Agostino Randazzo. También estuvieron presentes patrocinadores, socios y proveedores, así como autoridades, entre las que estaba el arzobispo de la ciudad, monseñor Baturi.

70.000 horas de trabajo

En un comunicado del equipo italiano se ha especificado que el AC75 ha sido concebido por las 40 personas del equipo de diseño de Luna Rossa Prada Pirelli y construido en el astillero Persico Marine de Nembro, y ha requerido más de 70.000 horas de trabajo por parte de 35 constructores de barcos (entre los técnicos del equipo y los del astillero). Para la construcción del casco y los componentes compuestos se utilizaron aproximadamente 3.500 m2 de fibra de carbono.

El AC75 tiene un mástil de 26,5 metros de altura, con un ala blanda formada por dos velas mayores gemelas, más una vela de proa, para una superficie vélica total de aproximadamente 220 m. Las velas están hechas principalmente de carbono y ‘dyneema’ (un tipo de fibra) y adoptan la tecnología 3Di North Sails. A bordo irán ocho miembros de la tripulación: dos timoneles, dos ‘trimmers’ y cuatro ciclistas.

El día más importante

Max Sirena ha asegurado que la botadura del Luna Rossa significaba «el día más importante de esta campaña de la Copa América», porque «por fin tenemos ante nuestros ojos el resultado de tres años de trabajo en la oscuridad. Es un desafío italiano en términos de diseño, tecnología y estética. Al tener un solo barco disponible, tomamos decisiones valientes, esforzándonos hasta el extremo en todos los sectores abiertos al desarrollo y a la investigación», ha descrito el deportista.

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