La Década de los Océanos coloca el mar en la agenda global
,

La Década de los Océanos coloca el mar en la agenda global

El objetivo es alcanzar una acción coordinada con mirada a largo plazo para la resiliencia de todas las comunidades

La Declaración de Barcelona reclama acciones urgentes para frenar la contaminación del océano

La Década de los Océanos coloca el mar en la agenda global

por Glòria Ayuso

La denominación del mar que separa China de Japón es motivo de disputa entre ambos países, que han mantenido históricamente unas relaciones tensas. Un instante breve pero profundamente significativo de la Conferencia de la Década de los Océanos en Barcelona fue la intervención del científico nipón Hide Sakaguchi, presidente del Instituto de Investigación de Política Oceánica. Con una emoción que no pudo contener, expresó su agradecimiento por plataformas como esta, que facilitan la colaboración estrecha entre su equipo y científicos chinos en el desarrollo de un nuevo sistema de predicción de tifones. Su creciente virulencia, exacerbada por el cambio climático y el calentamiento de las aguas, representa una verdadera amenaza para las comunidades costeras de ambos países.

La cooperación en el desarrollo científico y en la aplicación de las soluciones a nivel local, regional y nacional es uno de los principales aspectos que busca la Década de los Océanos. El cambio climático y la rápida degradación de los mares, que cumplen una función esencial para el equilibrio en el planeta, está haciendo cada vez más acuciante actuar. «Hemos puesto el océano en la agenda global», destaca Alison Clausen, coordinadora de todo el programa de la Década de los Océanos, iniciativa que pilota la UNESCO por encargo de la ONU, que recuerda que antes de 2015 era prácticamente invisible incluso en foros como las cumbres del clima (COP).

Muchos frentes

«Se ha identificado la necesidad de acción rápida y efectiva en diversos frentes», indica Clausen. «Pero, ¿por dónde empezar? La Década de los Océanos actúa como marco conceptual para indicar cuáles con las prioridades y abordar los retos marinos fundamentales», se responde. El debate mantenido en la Conferencia de la Década de los Océanos de Barcelona, teniendo como base el contenido de los libros blancos sobre los 10 principales retos que afronta el océano y la humanidad, ha supuesto un paso más en el proceso de concretización de estas prioridades que reflejará la Visión 2030, que se presentará en las próximas semanas.

Además de una colaboración ampliada, la Declaración de Barcelona indica la necesidad de una inversión sostenida para materializar estrategias y acciones a largo plazo, con un enfoque global. «Hemos detectado una distribución muy poco equitativa de datos, conocimientos, habilidades y financiación, que afecta especialmente a países en desarrollo que, a pesar de su compromiso, carecen de los recursos necesarios para participar activamente», subraya la coordinadora de la Década.

Planes estratégicos

Los datos sobre contaminación y vertidos, monitorización de las corrientes marinas, evolución de la biodiversidad, temperatura del mar, y del conocimiento de todo el ecosistema marino deben recogerse en los distintos puntos del planeta, tanto para poder contar con una imagen fidedigna de cómo evoluciona la situación a nivel global como para que todas las regiones puedan actuar.

«Tanto en África como en muchos lugares del Pacífico, entre otros, no cuentan con buena planificación para la resiliencia de las áreas costeras porque no existe una monitorización del océano. También hay que tomar conciencia de que las zonas costeras están cambiando muy rápidamente debido a la emergencia climática y sus efectos sobre la biodiversidad. Por ello hay que pensar en cómo desarrollar soluciones para la resiliencia que pueden tener beneficios para las personas, para los ecosistemas y para las pesquerías», remarca. La Conferencia de Barcelona ha servido, entre otras cosas, para señalar la necesidad de la adecuación de los planes estratégicos de cada país a estas nuevas prioridades.

La acción debe ampliarse hasta niveles que actualmente parecen inalcanzables, pero que con el tiempo deben lograrse progresivamente: «La restauración de los ecosistemas marinos se lleva a cabo generalmente a muy pequeña escala y en zonas muy localizadas. Hay que acelerar el conocimiento para poder hacerlo a una escala que permita enfrentar el desafío y proteger a todas las comunidades locales».

Campo neutral

La Década de los Océanos considera crucial sentar en la misma mesa de discusión a científicos e industria para la formulación de políticas ambientales eficaces. «Es esencial que la industria esté presente, para que su influencia y recursos ayuden a formar el proceso de diseño de políticas y soluciones basadas en la ciencia», remarca Clausen. La neutralidad proporcionada por el foro «ha facilitado debates» sobre temas sensibles como la minería y la pesca, promoviendo «un diálogo más equilibrado y productivo», asegura.

Una vez se publique la Visión 2030, el equipo que integra la Década de los Océanos «trabajaremos muy duro durante todo el año y en todos los encuentros con los estados miembros de la ONU para asegurarnos de que la estrategia a seguir se refleje en la declaración política que pueda salir de la Cumbre de los Océanos de Niza, en junio de 2024», un acuerdo que es vinculante para los países firmantes.

Quizás te interese

La economía azul contará con 25.000 metros cuadrados en los ‘tinglados’ de Sant Bertran del Port de Barcelona en 2027